07 junio, 2007

Sensación incomoda

Todas las semanas la revista EME de El nacional, tiene como primer articulo, un escrito que toca un aspecto del mundo femenino (bueno toda la revista en realidad), el de esta semana quiero compartirlo con ustedes, porque es una sensación que muchas hemos sentido y estoy segura quisieramos dejar de sentir.

La sensación es lo que importa

Es muy probable que los hábitos de mujeres venezolanas coquetas, a las que les gusta salir arregladas, usando su anillo de matrimonio o esa cartera que después de tanto reunir lograron comprarse, hayan cambiado: Nos da miedo, nos sentimos inseguras, y no necesariamente porque hayamos presenciado o experimentado algún hecho de violencia específico. La sensación de inseguridad perenne, que se mantiene aún después de que algún acontecimiento violento haya ocurrido en la calle, "afecta al bienestar de la población, provocándole ansiedad, aislamiento, fobia social, pánico y hasta delirio de persecución", como lo explica un artículo escrito por la periodista Fabiola Czubaj, para el diario La Nación de Buenos Aires. Un fenómeno que no sólo ocurre en Argentina, sino en toda Latinoamérica y el mundo entero. Como lo asegura la doctora Lía Ricón, profesora de Salud Mental de la Universidad de Buenos Aires, "la inseguridad conlleva desconfianza y defensa paranoides, es decir, la necesidad de vivir en un estado de alerta que impide distenderse un minuto por la sensación de que algo atacará". Inconscientemente, la población se va tornando infeliz, y poco a poco va perdiendo su capacidad creativa, su interacción social y su productividad. Sin quererlo, caemos en un estado de resignación y pensamos que la realidad es así y hay que vivirla de esa manera. Pero no. Aunque sea casi imposible luchar contra un ambiente inseguro, lo que sí es posible es luchar contra el sentimiento de apatía, depresión y desgano. Como lo afirma la Organización Mundial de la Salud, "la seguridad es una condición previa de la salud", y por eso debemos hacer lo posible para conservarla.

5 comentarios:

Tcalo dijo...

una de las razones por las que me gusta italia es que estoy mas tranquila. No es que no roben pero al menos no tengo la sensacion de que me van a robar en cada esquina. Es una sensacion tan rica de caminar sin mirar a todos lados, sin tener que esconder las cosas en casa o quitarte las prendas porque esa zona es peligrosa. Practicamente es la razon principal por la que me gusta estar aqui!!!
Saludos!
T.

J-oda dijo...

Como me encantaría decir que es mentira todo esto.

En fin!

Te dejé algo en mi blog, Besitos.

El Trimardito dijo...

Ciertamente, la felicidad y la cara bonachona se nos va borrando con el tiempo, a causa de la misma inseguridad que sentimos.

Saludos!!

Tahylú dijo...

Siento que ese reportaje lo hicieron sobre mí cuando vivía allá. Ojalá no fuera así, pero lamentablemente, yo vivía absolutamente paranoica. Veía posibles atracadores a cada paso que daba. Dos veces me atracaron. La primera vez con cuchillo y luego con pistola. Yo nunca mas salí con ningún tipo de prendas, era una obstinación, me las ponía, me las quitaba, me las ponía y así todos los días. Antes de montarme a un taxi lo miraba bien en el asiento de adelante. Mientras dormía el mas mínimo ruido me despertaba...

Esas son las cosas que han cambiado radicalmente desde que estoy aquí, y no digo que no roben, pero para nada llega al nivel que tenemos actualmente en Venezuela.

Saludos,

Tahylú!

SOL dijo...

Holas!

tcalo: esa tranquilidad de salir con tus prendas sin miedo a que alguien te apunte un arma para quitartelas, esperar en el carro con las llaves pegadas sin estar viendo pa' todos lados a ver si viene algun malandro, NO TIENE PRECIO.
Lamentablemente en nuestro pais hay inseguridad de todo tipo, personal, judicial, economica, que genera en estado de paranoia y stress que te resta calidad de vida... LAMENTABLEMENTE.
Un abrazo!

j-oda: ojala fuera mentira mi j-oda, pero es muy cierto, tristemente.

tri: y es que con esa inseguridad tatuada, como haces para vivir con el diente pelao con semejante stress? a la final vez malandros en todos lados, hasta los que no son.

tahylù: que broma que viviste una experiencia como esa, 2 VECES! yo tengo la suerte que nunca me han apuntado con nada, me ha robado, pero cuando yo no estaba. Lamentablemente, sin quererlo te dejas transportar por la paranoia y la final pierdes algo tan indispensable como la paz que te da la seguridad.
Nosotros tuvimos la suerte de pasar a sociedades donde no es que no exista delincuencia, pero como dices, no a los niveles venezolanos, pero alla se quedaron los nuestros, y es imposible no pensar en el bienestar de ellos.
Un abrazo!