25 marzo, 2007

Mi catire favorito

Desde los tiempos de "El paseo de la gracia de Dios" y "Cruz de nadie", telenovelas venezolanas de la década de los 90, me encanta Luiz Fernández, actor, director, locutor y escritor venezolano. Este catire no es el típico muñequito de torta, pero tiene un aire de misterio, una mirada de zángano, un no se que que llama mi atención.

Desde que vivo al otro lado del charco, no he podido seguir sus novelas, películas, libros y obras de teatro :(, me conformo con leer su artículo Sexo sentido, cada semana en la revista EME del diario venezolano El nacional. A través de este, he descubierto una parte de mi actor venezolano favorito que no conocía, esa manera de ver el mundo que nos rodea, sin moralismos e hipocresia, ironizando de los mil y un rollos del universo femenino, y del diametralmente opuesto mundo masculino; una actitud para algunos incomoda, para este Sol, una clonación de mis pensamientos.

Al leer el artículo de esta semana, no pude resistir la tentación de compartirlo con ustedes, aquí lo tienen:

Sexo Sentido

Ser feliz no es normal

Según Deepak Chopra, la felicidad es como un cuarto de la casa, por el que pasamos de vez en cuando, pero en el cual no podemos vivir perennemente. Esta es la definición más simple y acertada que he encontrado de la felicidad. Y es que, en cuanto a ella, lo más difícil no resulta obtenerla, sino definirla. De allí que se nos vuelva tan elusiva, pues es imposible conseguir algo que no sabemos lo que es. Escuchando, como me es habitual, a las mujeres, he notado a lo largo de los años que van por la vida buscando. Eso es típico, lo que yo llamo el gerundio femenino, y ya lo he escrito y comentado hasta el cansancio. El no tener claro lo que busca convierte a la actividad en el sentido mismo de la vida como mujer y no en el mecanismo para encontrar algo. Por ese camino, una mujer promedio compra millones de revistas que ofrezcan los 10 tips para conseguir esto o aquello, saltan de pocacosa en pocacosa, sufren, crecen, se reproducen y se tornan heroínas de profesión. Esto también lo hemos hablado. Pero traigo el tema nuevamente a colación, porque esa avidez de mis amigas porque alguien les dé una fórmula, lo que no es más que el anhelo de que aparezca alguien capaz de definirles lo que ellas realmente desean a modo de poder asertivamente buscarlo y eventualmente obtenerlo, recientemente, como hombre, no me resulta tan ajena. ¿Por qué? Volvamos, pues, a la felicidad. Aquí, hombres y mujeres pisamos tierra común. Ellas han disfrazado su comportamiento errático con polvos traslúcidos, nosotros con polvos de cualquier tipo. Lo que varía de unos a otras es el elemento exterior con el que nos gratificamos para evadirnos del hecho de estar tan perdidos en nuestro afán por hallar “el camino”. Ellas, por ejemplo, se llenan de adrenalina ante las rebajas de faldas Prada, nosotros ante las faldas Prada que podemos levantar, y así, lo de siempre, lo que ya también sabemos. Pero dónde, nos preguntamos ahora hombres y mujeres por igual, está la clave de la felicidad, Cuáles son los 10 tips a seguir, Quién, por el amor de Dios, nos puede dar la fórmula, Por qué, si parecía que por fin estábamos encaminados después de tantos libros de autoayuda y tanto error doloroso, sucede algo que nos derrumba el frágil parapeto de hombres o mujeres felices. Supongo que la respuesta yace en nuestras propias definiciones de felicidad. Estamos tan equivocados al describirla e imaginarla que nos la ponemos cada vez más lejos. Ser feliz no puede estar sustentado en el logro de una meta, si obtengo un aumento, si me pide matrimonio, si tengo un hijo, si consigo un hombre bueno que me quiera, si me cojo a Angelina Jolie, si me gano el Oscar... Nada de esto, una vez logrado, nos garantiza la felicidad. Sin embargo, si la meta nos la ponemos tan imposible estadísticamente como el ganarnos la lotería, tendremos lo que más nos gusta, lo que realmente estamos entrenados para disfrutar: la justificación constante de nuestra miseria. Regodeémonos ahora en ellas, comparémoslas con las de los demás, y ya que no podemos ser felices, leamos Chepa Candela para llenarnos cada vez más de mierda y diluir en ella la mierda que sentimos ser. Acabemos de una vez con el planeta, que para eso sí tenemos talento. Sería lógico, sería sensato pensar, como Chopra, que la felicidad no es una cosa que está allá afuera y que una fórmula mágica, alguien o algo nos va a traer, sino un cuarto de esta misma casa que habitamos. Sí, si escucháramos a nuestro sentido común, cosa por demás aterradora en su simpleza, no tendríamos otra alternativa que aceptar que lo que tan ansiosamente buscamos está detrás de esa puerta que no tenemos los cojones de abrir...


L U I S F E R N Á N D E Z
luis@luisfernandez.net

6 comentarios:

DNA dijo...

hija, nada feo tu paisa!, gracias por prestarnolo ; )

SOL dijo...

Holas!

dna: viste? ni tan feo! jejeje
te lo presto feliz de la vida!
Saludos!

Martín Bolívar dijo...

Excelente post para reflexionar. No voy a decir otra cosa que no hayan dicho los antiguos, que la felicidad está dentro nuestro y nos hacemos infelices cuando la vamos a buscar fuera. Felicidad también supone reconocer que siempre nos van a faltar cosas... y personas... Un cordial saludo... :)

El Trimardito dijo...

Me gustó mucho excelente, tengo una idea, porque no lo pones todas las semanas aquí en tu blog, sería bueno pasar a leer lo que dice el amigo Fernández.

Saludos!

JENNY dijo...

Excelente post y no conocía esa faceta de Luis Fernández.. vaya por Dios todos son unas cajitas de sopresas.. Sencillamente desconcertante! Lo veía solo como un actor más y que lo llames "catire" cuando mis recuerdos de él son con el cabello oscuro me descuadra un poco.

Apoyo la idea de Tri!

Un abrazo!

SOL dijo...

Holas!

martin: Gracias por la visita! :)
tienes razon, el error es prenteder estar feliz todo el tiempo, la felicidad son momentos, instantes que llegan sin tanta busqueda, sabiendo valorar lo que nos rodea, y como dices tu, que siempre va a haber un PERO, una carencia de personas o cosas.
Un cordial saludos para ti tambien!

tri: Muy buena tu idea, solo espero que el amigo Fernandez este de acuerdo ;)
Un abrazo

jenny: la imagen que viene a mi mente cuando pienso en el, es la de el personaje de Cruz de nadie, cabellos largos marrones con capa negra incluida! jejejeje
Actualmente es rubio (al menos en la foto que aparece en su columna) por eso lo llamo catire ;)
Un abrazo para ti tambien!